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******Toda joya tiene una consciencia que desprende la esencia de quién la lleva*****

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“Quien trabaja con sus manos es un obrero. Aquel que utiliza manos y cabeza es un artesano. La persona que utiliza manos, cabeza y corazón se convierte en artista.” San Francisco de Asís

PBF son las siglas de Princesa de la Boca de Fresa, una firma creada alrededor del año 2008 por Alba Condal, una joven artista catalana la cual estudió Arquitectura Técnica y Quiromasaje antes de dedicarse a la joyería. Las manos siempre han sido su herramienta básica de expresión.
La pasión por lo pequeño se remonta a su niñez cuando se pasaba horas enteras jugando con cientos de hilos y botones de colores en la mercería de su família materna, perdiéndose en mundos mágicos donde todo era posible.

PBF destaca por una amplia colección de joyas realizadas a mano en Barcelona con un toque de sencillez y elegancia. Trabaja principalmente con metales preciosos (plata y oro), con diamantes éticos y piedras naturales.
Imaginar, dibujar, pintar, cortar, fundir, martillear, agujerear, modelar, limar, soldar, forjar, cincelar, oxidar, pulir, patinar, pintar o esmaltar son acciones que utiliza durante el proceso de creación.

Su objetivo último es encontrar el equilibrio entre lo material y lo espiritual, conseguir hacer visible lo invisible, hacer palpable lo sutil con la percepción de los cinco sentidos pero principalmente con el corazón. Intenta plasmar unos sentimientos en algo sólido, como el agua sobre tierra firme;
poder sentir, ver, oler y escuchar una emoción usando la solidez de la forma,
poder llegar a lo profundo de una forma simple y superficial.
Alba tiene cierta debilidad por la grandeza de lo diminuto, lo sencillo o sutil pero contundente, la capacidad de síntesis, lo literal pero profundo, la pureza de formas de la Naturaleza tanto geométricas como orgánicas. Alba tiene la habilidad de observar detalles que pueden parecer impercetibles a según qué ojos.

Como joyera y persona, siente que es tanto su deber como su derecho preocuparse por servir a los demás, buscar la manera de hacer feliz al otro y a uno mismo a través del ritual de reagalar(se) una joya. Esta joya es más que un objeto estético, es un símbolo, un sentimiento, un lenguaje, un amuleto, una metáfora, un recuerdo, una protección, un vínculo, un tesoro, algo más que un objeto puramente decorativo, tiene una historia, la joya habla en otro lenguaje. La historia antropológica ha demostrado la importancia simbólica de la joyería encontrando objetos cargados de valor desde el inicio de la humanidad. En catalán, la palabra joya también significa felicidad, gozo o alegría de vivir, como también significa persona o cosa de valores muy positivos.

Para PBF la materia sirve al espíritu y éste sirve a la materia.
Todo humano es mucho más que un cuerpo material, el cuerpo es el recipiente del espíritu, igual que el vaso contiene el agua. Es justamente éste espíritu, alma o energía la que nos hace distintos de los demás, porque en realidad no somos solo un cuerpo sino un espíritu dentro de un cuerpo. Y es que detrás de la forma está la esencia de las cosas: “Lo esencial es invisible a los ojos”, así lo expresó Saint Éxupery.

La princesa está triste,


¿qué tendrá la princesa?


los suspiros se escapan de su boca de fresa,


que ha perdido la risa, que ha perdido el color. (*)


Rubén Darío




(*) El cuento contínua...

y después de tanto suspirar,
tanto galopar
tanto llorar
tanto caer y levantarse
y aún no encontrando el paraíso, felicidad,
de repente
por cuestión de densidad
el velo ha caído
y ha amanecido la verdad,
la cruel realidad.

La mentira se ha diluído ante el peso de la verdad,
esta agridulce dama
tan inesperada,
tan anhelada,
tan sencilla,
la sombra de la mentira la escondió
pero la luz la liberó.

No, no fue un príncipe, no eran joyas ni exquisitos manjares
no era un caballo alado, un león ni un cisne,
fue la valentía, soltar todo: señora tristeza, madame espectativa, señorita ingenuidad, señor temor...
fue invitar a señora soberania, a dignidad y al caballero poder
todo le fue arrebatado hasta hoy
anestasiada por fuerzas malvadas
intrusas en su reino
parásitos haciéndose pasar por dioses, mercaderes, dadores de favores, bufones, mentirosos, vendedores de humo...
llegó la primavera y la princesa recuperó el color
ahora su ser irradia oro
no necesita corona
ni la opinión de la autoridad
ella es libre,
es oro,
miel,
es creadora de su realidad.

Y así, al descubrir las mentiras de la serpiente de los mil nombres
desplegó sus alas mostrandose dragón, león, cabrón y todos sus disfraces
supo que ya nunca más podría acercarse a su reino, a su Ser,
admitió que la Tierra es el reina de los humanos
desapareciendo hasta su nido negro muy lejos de aquí.